Lo que no se mide no se puede gestionar. Esta frase, atribuida a Peter Drucker, y que se deriva de una frase más compleja del físico y matemático británico William Thomson Kelvin, debería ser suficiente para darnos una idea de la importancia que tiene la medición en cualquier ámbito. Y en el sector energético no podía ser menos. Es por eso que el contador de la luz es algo tan necesario. Pero a menudo surgen algunas dudas sobre este aparato tan frecuente y a la vez tan desconocido para muchos. Vamos a resolver algunas de ellas.
¿Qué es el contador de la luz?
Pues en pocas palabras, es un aparato que cuantifica el consumo de electricidad de un inmueble (vivienda, local comercial, nave industrial, parcela, etc.) en un periodo de tiempo determinado.

¿Para qué sirve un contador de la luz?
Con la definición casi queda resuelta esta segunda pregunta, pero vamos a profundizar un poco más.
Como decíamos, los contadores de la luz cuantifican el consumo de electricidad en una vivienda en un periodo temporal, para que con esos datos la compañía eléctrica pueda luego conocerlo y generar una factura de acuerdo a él. Básicamente es como un taxímetro de electricidad.
Diferentes tipos de contadores de la luz
En la actualidad existen -aunque ya no deberían-, dos tipos de contadores de la luz: analógicos y digitales. Decimos que ya no deberían porque según la normativa española, antes de 2018 deberían haber sido sustituido por parte de las compañías eléctricas y de forma gratuita todos los contadores analógicos por contadores digitales. Lo que pasa es que esto es un proceso un tanto complejo y la cosa se ha prorrogado en varias ocasiones.
Este cambio se debe a las innumerables ventajas que los contadores digitales aportan con respecto a los contadores analógicos.
Ventajas de los contadores digitales con respecto a los contadores de luz analógicos
- Lectura remota. Los contadores analógicos precisaban del desplazamiento de un técnico a la vivienda para realizar lecturas periódicas. Con el coste que ello representa.
- Ahorro de molestias. Además, era posible y lo más probable en muchas ocasiones, que cuando el técnico iba a realizar la lectura no encontrara a nadie que le abriera el cuarto de contadores, con lo que eran los usuarios los responsables de mandar las lecturas posteriormente a la compañía eléctrica para que hiciera la facturación.
- Posibilidad de instalarlos en las viviendas y no en el cuarto de contadores. Los contadores digitales se instalan dentro de las viviendas, lo que reduce el riesgo de manipulación de los mismos.
- Se pueden conectar a otros aparatos de medida. Los analógicos no se puede.
- La lectura es más precisa en los contadores digitales que en los contadores analógicos.


